Las 5 etapas del duelo para estudiantes

1. NEGACIÓN

Colgaste con el examen y ahora estás justo con el tiempo. “No importa” – decís – “esta noche repaso toda la materia“.  Confías en meter todo de un tirón con la ayuda del café, las bebidas energizantes, unas aspirinas y un par de siestas de 15 minutos. En el fondo sabés la verdad, pero no querés admitirlo.

2. IRA

Acumulaste estrés durante muchas horas de estudio y explotás. Sos pura frustración acumulada y necesitás descomprimir. El primero en caer es el docente: “es un hijo de puta“, “me tiene bronca“, “me quiere cagar“. Después seguís vos: “soy un boludo, ¿por qué no empecé antes?“, “¿cómo puede ser que no me acuerde de esta forrada?“, “me cago en todo, voy a tener 30 años y 4 hijos y voy a seguir rindiendo esta materia“.

3. NEGOCIACIÓN

Pasada la primera crisis de nervios y un poco más tranquilo empezás con las promesas: “Dios, si me saco un 4 empiezo a ir a misa de nuevo“, “para el próximo examen empiezo a estudiar una semana antes“, “el cuatrimestre que viene me pongo las pilas“. Ya entendiste que el bochazo es prácticamente inevitable…

4. Depresión

Esta es la etapa más heavy: sos puro nervio. Pánico, llanto, desesperación, angustia…todo junto. En vez de aprovechar el tiempo que te queda para seguir repasando empezás a perder el tiempo con preguntas que a esta altura no sirven de nada, “¿Y si no voy a rendir?”, “¿Y si nunca puedo sacar esta materia?“, “¿Y si ya no me acuerdo de cómo estudiar?“, “¿Y si soy un fracasado?“. Delirios mal.

5. Aceptación

Después de pasar una noche de mierda, no te queda otra que enfrentar el examen de la mejor manera posible. Como el Diego cuando jugó con el tobillo destrozado, todo corazón. Si faltó estudio, por lo menos que sobre huevo. El resultado ya no importa, la suerte está echada. Y salís al ruedo…

 

 

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