Razones para NO acostarte con un pelotudo

 

Una mala decisión puede durar un par de horas, pero el arrepentimiento que le sigue es permanente. Así que hacete un favor y si es posible, evitá acostarte con un pelotudo.

1. Los pelotudos se creen que cogen bien

Y por lo general no es el caso. De hecho, todo lo contrario. Sin embargo eso no quita que fanfarroneen con sus amigos sobre sus proezas sexuales (con un montón de detalles inventados, claro).

2. Los pelotudos son egoístas

No les importa nada que vos la pases bien. Son incapaces de pensar en otra cosa que no sea su propia satisfacción. “Palo y a la bolsa y a dormir que mañana me tengo que levantar temprano.

3. Los pelotudos parecen más pelotudos a la mañana siguiente

Hay pelotudos que parecen encantadores a las 5 de la mañana, cuando el exceso de alcohol en sangre, las hormonas locas y la falta de iluminación adecuada les dan una mano. A la luz del día es otra historia: el hechizo en seguida se desvanece y se te revela su verdadera naturaleza.

4. Los pelotudos sobran

Si cogiste con uno, ya fue suficiente. Sabés que si dejás pasar al próximo no te perdés de nada. No agregues un pelotudo más a tu colección.

5. Los pelotudos son insensibles

Como queriendo hacer honor al adjetivo que los califica, los pelotudos hacen un esfuerzo por no entender lo que te pasa, o por no querer entender. Te maltratan sin ningun tipo de culpa porque en definitiva les chupás un huevo. Cualquier tipo de reclamo es archivado bajo “Esta boluda se cree que somos novios” o “Se puso así porque le vino“. Dejá, son así. No te calientes.

 

La próxima vez que te encare uno, ya sabés:

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