Es de laucha

Si hacés alguna de estas cosas sos primo hermano de Mickey Mouse.

1. Deberle plata a varios amigos a la vez

Signo inconfundible de que sos un rata. Siempre que hay que hacer una vaquita para afrontar un gasto le pedís a alguno de los presentes que te cubra para no tener que poner plata tuya. Y así vas tirando. Ya perdiste la cuenta de quiénes son tus acreedores: vivís mangueándole a todo el mundo.

2. Invitar a alguien a tomar un café y pedirle que pague su parte

Invocando los principios de la igualdad y de lo que es justo conseguís que cada uno pague lo suyo y así te zafás de pagar 50% de la cuenta. Quizás tengas algo de razón, desde la teoría. Pero en la práctica estas cosas no se hacen. A menos que no te joda que te empiecen a etiquetar de laucha.

3. Llevar alcohol barato al preboliche y guardar lo bueno para el barcito de tu casa

Estamos hablando de vos, roedor de los matorrales mediterráneos, que caés a las juntadas con Hiriam Walker, Orloff y Amargo Obrero. Es cierto, te ahorrás unos pesos pero al final te sale más caro el desprestigio.

4. Comprar películas pirata para llevarlas a la casa de tu novia

Ni siquiera pirata nivel bajadas de Internet (abro paréntesis: la piratería es muy mala chicos guiño guiño). Pirata al cuadrado: se ven las siluetas de la gente que se levanta y pasa por adelante de la pantalla. No seas rata, invitá a tu chica al cine.

 

 

5.  Hacer un viaje largo en auto y no colaborar con el peaje

Lo mínimo que podés hacer es contribuir con algún gasto. Quizás no estás para pagar un tanque entero de nafta, pero por lo menos amagá a buscar la billetera cada vez que se aproxima un peaje. Tenés chófer y estás viajando cómodo: aportá con algo.

6. Comer rápido para cagarle una porción de pizza a tu amigo

Si prestaste atención en la clase de matemática en donde explicaban las fracciones, esto no debería ser un problema. Seguro que te acordás cómo se dividen las tartas, las tortas y claro, las pizzas. El pedido va a llegar a la mesa dividido en partes iguales: 4, 6, 8, dependiendo del tamaño (a menos que tengas un mozo muy jodido al que le guste armar quilombo). No trates de aventajar al otro comensal, en ninguna circunstancia va a quedar una porción huérfana: si estás comiendo una de más, lo estás cagando.

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