Pequeños grandes placeres de la vida

 

Una lista de cosas muy pequeñitas y sencillas que nos dan muchísima satisfacción.

 

1. Sacarte las medias después de tenerlas puestas todo el día

Pocas cosas son tan placenteras como sacarte las medias y rascarte los tobillos hasta que se te borren las marquitas que los soquetes te dejaron en la piel. Lo mismo aplica para el corpiño.

2. Mojar un pedacito de pan en la salsa

Hay gente que dice que hacer esto es de mala educación. El protocolo sostiene que sólo se puede hacer en confianza, por ejemplo si estás cenando con familiares o amigos. Nos importa muy poco que sea una transgresión a las buenas costumbres, se debería hacer siempre y en todo lugar. Si es un crimen…es un crimen delicioso.

3. Sentir el calor de una chimenea en la espalda

Y por “espalda” quiero decir “cola”.  No sé quién habrá sido la primera persona a la que se le ocurrió arrimar las nalgas contra una fogata para calentarlas, pero en nombre de toda la humanidad, “Gracias”.

4. Tachar cosas de una lista

Súper divertido y no solamente para la gente que sufre de algún trastorno obsesivo-compulsivo. La satisfacción de haber cumplido con una tarea pendiente es gigante. A veces alcanza con hacerle un simple tic al item anotado. Otras, es más gozoso tacharlas con violencia.

5. Encontrar plata en el bolsillo de un pantalón viejo

No es lo mismo que ganar la lotería, pero se siente parecido.

6. Los feriados

Los amamos. Gracias por existir. Queremos decirles que son lo mejor que nos pasó en la vida.

7. Despertarte temprano y ver que todavía te quedan un par de horas de sueño más

Te despertás super desorientad@ y no tenés ni idea de qué hora es. Después mirás el reloj y sentís felicidad pura: todavía podés descansar un buen rato más.

 

Fuente: Pequeños, grandes placeres de la vida.

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