5 Personas que te encantaría borrar de tu Facebook

 

A lo largo de los años fuiste coleccionando contactos de Facebook de aquí y de allá. Cuando aparece alguno de estos personajes en tus noticias enseguida te surge borrarlo. Pero por una razón o por otra, no te animás a hacerlo.

El militante

No importa que milite en el Pro o en el Frente para la Victoria. Ya te tiene las pelotas llenas con sus observaciones “profundas” de la realidad social argentina y sus denuncias a cada rato.  Su admiración cuasi adolescente con el millonario líder del partido – les recuerdo, válido para los 2 casos – y su idolatría infantil con sus “causas” son infumables. También lo es su facilidad para decir que sos un globoludo o un kuka si no compartís su opinión. El entusiasmo con un movimiento político es válido, la fascinación religiosa, no. Te encantaría borrarlo, pero ser así no es un pecado. Es de boludo, nomás.

La compañera del colegio/facultad que no para de subir fotos de su bebé

No volvieron a hablar desde que dejaron de cursar juntas. Lo único que los une ahora, aparte de un breve pasado común, es la red social. Hace algún tiempo, anunció en Facebook que estaba esperando a su primer hijo. Y la verdad que sentiste felicidad por ella. Nueve meses después nació el nene y al tiempo subió las primeras fotos. Hasta ahí todo bien. Pero lo que parecía un entusiasmo inocente de una madre primeriza que quiere compartir con el mundo a su recién nacido se transformó en una oscura adicción. La mamá ya no puede parar: el nene durmiendo, el nene y el papi, los festejos de los 3 meses del nene, el nene y la abu, el nene y su sombrerito, el nene y su prima, el nene en el jardín, el nene en la pelela, el nene…¡BASTA! Clínica de rehabilitación urgente para esta señora, por favor. La sociedad necesita que vuelva a ser una ciudadana productiva y que afloje con los momentos Kodak.

El pariente despistado

Su falta de experiencia en Internet y su dificultad para detectar el sarcasmo hace que constantemente comparta en su muro publicaciones falsas sin darse cuenta. Fotos trucadas de Eameo, estampitas de la Virgen María con cara de Sasha Grey, posts con denuncias imposibles de comprobar sobre matanzas de cristianos aquí y secuestros de niños allá o historias truchísimas sobre defensores del pueblo, como la del hacker argelino que, como un Robin Hood moderno, roba a los ricos para darle a los pobres. ¿Cómo lo vas a borrar, pobre? Aparte tiene sólo 13 amigos  en Facebook, se va a dar cuenta enseguida y le vas a romper el corazón.

Tu ex amigo que era un vago y ahora le va re bien

Hace unos años cuando se juntaban a comer un asado todos los pibes, el pobre tipo era blanco de todas las jodas: “Este no va a llegar a ningún lado. Va a tener 40 y va a seguir viviendo con la mamá“, se cagaban de risa. Y quedó ahí. Pero algo pasó en el medio y del día a la noche se volvió super exitoso. Ahora no para de meter goles: cirujano, casado con una rubia hermosa, con una casa enorme en Punta y un auto de alta gama. Vos te enteraste, claro, porque seguís su vida en Facebook. Y te morís de envidia por dentro. Te encantaría eliminarlo de tus amigos, pero claro, te quedarías sin información nueva para chusmear con los chicos la próxima vez que los veas. “Boludo, el pichi ahora está lleno de guita“. “Nah, ¿me estás jodiendo?”. “Posta“.

Tu mamá

Cada vez que estás por hacer un comentario subido de tono en el muro de algún contacto, tenés que acordarte de que tenés a tu mamá entre tus amigos. Ojo, parece una cosa menor, pero demanda un esfuerzo mental importante. Un pequeño desliz y ya aparece ella ahí para hacerte saber que no está de acuerdo con tu comentario soez. Ni hablar de cuando alguien sube un album de la noche anterior, y estás ahí re fisura con 4 vagos en un antro oscuro y recontra turbio haciendo muecas raras para la foto. Un quemo. Todo esto se solucionaría muy fácilmente. Pero es tu madre, te dio la vida: ¿cómo la vas a borrar?

 

Por suerte hay una solución intermedia: “Dejar de seguir”

 

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