Pequeñas verdades universales

 

Prestá atención, que hoy te tiramos la posta.

1. El tiempo empieza a correr más despacio después de que alguien te pregunta: “¿Te puedo decir la verdad?”

Miedo, nervios, angustia. La anticipación te hace mal. ¿Será algo bueno? ¿Se viene una confesión terrible? ¿ Y si lo que me cuenta cambia todo para peor?

2. Los nenes, los borrachos, las caras de orto y las buenas amigas dicen siempre la verdad

Los nenes dicen la verdad porque no tienen filtro: todavía no aprendieron que hay información que no se debe compartir en público. Los borrachos porque el alcohol derriba las barreras mentales: el cerebro se tilda  y la lengua se afloja. Las caras de orto porque son súper reveladoras e imposibles de disimular. Y las buenas amigas porque saben que una mentira a la larga hace mal: a veces decir una verdad a tiempo puede ahorrar un problema a futuro, aunque en el momento duela escucharla.

3. Lo jodido de la gente de mierda es que puede venir disfrazada de buena persona

En las películas el bueno es súper bueno y el malo es súper malo. Blanco y negro. En la vida real las cosas son más complicadas: hay muchísimos grises. La gente buena a veces pasa desapercibida porque no tiene cualidades heroicas que los separen del resto a simple vista y los malos a veces engañan porque aprendieron a hacerse pasar por buenas personas.

4. La única forma de ser verdaderamente feliz es que te chupe todo un huevo

Esta es una lección que aprendés con el paso de los años. Nunca vas a conseguir que todos estén contentos con lo que haces. Lo único que verdaderamente importa es tu opinión.

EA3

5. El aspecto físico también es importante

Puede ser que lo que importe sea lo de adentro, pero yo nunca me enamoré de alguien porque tuviera lindos riñones. Pero ahora hablando en serio: tu aspecto físico juega un papel muy importante en tu vida. La gente reacciona de formas diferentes según como es tu apariencia: es la primera información que tiene de vos. De ella depende, por ejemplo, que te auxilien en la calle si te ven con aspecto inofensivo y cara de perdido o que salgan corriendo en dirección contraria si interpretan por tu pinta que les vas a robar hasta los calzoncillos.

6. El amor no pone condiciones

Si lo hace, no es amor. Cuidado con la gente que te exige que cambies por ellos, que te pone plazos, que te convence de hacer cosas que no te gustan para hacerlos felices a ellos. Eso no es amor.

7. Todo pasa por algo. Por ejemplo, a algunos les pasan cosas por boludos

Hay gente que cuando le pasa una cagada se pregunta “¿Por qué a mi?“. Para otros no hay tanto misterio. Cuando les pasa algo malo directamente dicen “Estas forradas me pasan sólo a mi“. El lado positivo de eso: por lo menos no tienen que estar preguntándose tanto.

También te puede gustar...