Las 6 personas más insoportables del gimnasio

1. El que te pone las pesas al lado de la jeta

Los vuelos laterales son un excelente ejercicio para trabajar los hombros…y para joder al vecino. Cuando alguien se te clava al lado y empieza a mover los brazos como un pobre pajarito lisiado, a vos no te queda otra que tirarte a un costado. La invasión del espacio personal es molesta, pero el verdadero riesgo está en la posibilidad de que accidentalmente te baje los dientes de un mancuernazo.

2. El que deja la máquina toda chivada

Transpirar mucho al hacer ejercicio es normal. No secar la máquina que quedó bañada en chivo ya es de desconsiderado. Hay pocas cosas más desagradables que sentir como tu piel se moja con un caldo ajeno y lamentablemente esto pasa muy seguido cuando en el gimnasio hay algún forro con malos hábitos de higiene.

3. El que quiere compartir

En principio, todo bien. Un reparto equitativo de las máquinas permite que todos puedan hacer su rutina en el menor tiempo posible. ¿El problema? El “¿Hacemos una y una?“…nunca es UNA y UNA. Las series del invitado siempre tienen 60 repeticiones más que las tuyas o el tipo combina varios movimientos en un mismo ejercicio interminable mientras vos mirás con cara de nada esperando tu turno.

4. El que deja todo en el piso

Igualito a los nenes: él usa las cosas y deja todo desordenado, total después los duendes ponen todo en su lugar. La peor parte del asunto: tener que caminar con cuidado sorteando los obstáculos que desparramó por el suelo y tener que revisar de punta a punta el gimnasio para ver dónde dejó las cosas que necesitás.

5. El que deja las barras cargadas con 180 kilos

El tipo es He-Man y no se da cuenta de que cargar y descargar tantos discos de la barra a él le toma unos pocos segundos pero a nosotros nos cuesta bocha. Dale He-Man, la concha de tu madre. Media pila.

czs0fn7lmij1al2i[1]

6. El tira pedos

Está probando una de esas recetas re contra ridículas para ganar volumen que son tipo: nada de harinas, pura proteína y dieta de 3000 calorías por día. Quizás el plan nutricional lo esté ayudando a alcanzar sus objetivos, pero le destruyó el sistema digestivo. ¡Cómo carbura el hijo de puta! Se le escapa uno cada sentadilla de por medio. Lo grave de todo esto: nos lo tenemos que fumar todos.

 

Bonus track

El primo segundo de Dani Osvaldo entrenando. Mmm, papito.

 

También te puede gustar...