6 razones por las que ser tío es mucho mejor que ser padre

1. Podés pedirle prestado el nene a tu herman@ cada vez que querés hacer alguna pendejada

Básicamente, es como tener una licencia para poder hacer todas las boludeces que se te canta sin ser juzgado.

 

2. No necesitás hacerte el profundo para contestar las dudas existenciales del nene

–  Tío, ¿qué pasa después de que te morís?

No jodas que se enfría la pizza.

 

3. Si se te cae mientras están jugando y se hace pija no tenés que convivir todos los días con las terribles consecuencias del accidente

Igual, por si las dudas, tratá de no romper al nene.

 

4. Podés darle al nene todos los gustos y no preocuparte por la indigestión que le sigue

Lo podés malcriar sin preocuparte por las consecuencias: 12 Flynn Paff, 6 panchos, 4 vasos de Cindor, 2 alfajores y cualquier otra cosa que te pida. Total del dolor de cabeza y de la diarrea explosiva que vienen después se encargan los papis.

 

5. Sentís menos culpa cuando perdés la paciencia

Y bue, después de todo no sos el padre. No estás obligado a amar al nene incondicionalmente.

 

6. Podés usar al nene para hacerte el canchero

Con tus amigos, con las chicas, con la gente que pasea por la plaza, etc. ¡Miren cómo me la banco haciendo de papi postizo!

 

Ah, me olvidaba de la mejor parte: nada de dormir mal todas las noches durante 3 años, cambiar pañales y otras cosas antipáticas de las que te tenés que hacer cargo cuando sos padre.

 

Fuente: GIPHY

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