Guía práctica para reconocer a una pelotuda

1. Cada tanto remata un argumento con un “porque te aclaro que a mi nadie me regaló nada

Hay algo peor que una pelotuda y eso es una pelotuda que es una creída. Esta chamuyera te quiere vender el verso de que ella se armó la vida sola con sus propias manos y que nunca nadie la ayudó. ¿Padres atentos? ¿Maestros capaces? ¿Amigos generosos? ¿Jefes que le abrieron puertas? Una pelotuda nunca va a reconocer el rol de estos en su vida. Para ella, todo lo que tiene es mérito propio exclusivamente.

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2. Le pone a su hijo un nombre “original”

No le alcanza con ser pelotuda, ¿viste? Su hijo también tiene que sufrir las consecuencias.  Como si la vida ya no fuera lo suficientemente difícil se la jode un poco más poniéndole un nombre de mierda (que ella cree súper original). India, Muna, Rufina y Merlín Atahualpa son solo algunos ejemplos. Bullying garantizado, de por vida.

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3. Dice que ella puede comer todo lo que quiera, total no engorda

Perdón, ¿y a quién le importa? Además de pelotuda, mentirosa. ¿Así que comés todo lo que querés y no engordás? Viví una semana a base de birra y chori y después me contás.

Fuente: dechat

4. Te cuenta su vida con lujo de detalles y te la quiere vender como si fuera un sueño hecho realidad

Cree que la felicidad es algo que se mide a partir de las posesiones materiales que uno tiene y por eso no para de hablar acerca del auto nuevo que se acaba de comprar; del viaje que está planeando con Nacho, su novio de toda la vida; de los planes de remodelación de su casa y un largo etcétera. Pará un poco pelotuda, que yo no soy ni la SIDE ni la AFIP. No me interesa estar al tanto de todo lo que hacés ni de todas las cosas que comprás.

Fuente: Mouthy

5. La pelotuda te habla con total certeza de un montón de cosas incomprobables

Es capaz de hablarte de auras, vibraciones y lunas ascendentes en tal o cual signo con total seriedad. Quizás te está contando un montón de burradas que se basan en teorías acientíficas, pero ella ni se inmuta. Todo bien, ser medio hippie no es un crimen. Lo que la convierte en una pelotuda es su exceso de pensamiento mágico.

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